“Miro con ojos lejanos el pasado, y darme cuenta que la gente preguntaba por tus huesos”. Eso fue lo primero que me dijo un abuelo en el paradero el día de ayer. Y sí, tiene mucha razón, la gente antes parecia ser mas educada y preocupada por el otro; te preguntaba como estabas y te saludaba.
Hoy, en cambio, las redes sociales y la globalización de la información pareciera que cambio la genetica del saludo y lo circunscribió solo a algunos parametros; Facebook, twitter, paginas webs reemplazaron las amistades y los abrazos. Ya no hay cartas, se envian e-amils, no hay tarjetas de verdad, hay saludos virtuales programables.
Extraño, en lo particular, como nos saludábamos antes, cuando era niño, cuando todo parecía ser más fácil. Es más, creo que todo se acentuó pasado mi cumpleaños, cuando no recibió ningún saludo sincero, original y todo fue mediático, algo casi impersonal; de los más de cien saludos del año pasado, este fin de semana no fueron más de 20. 20! con suerte.
“Saludo a tus huesos”. Eso repara con creces el desgaste de ese pobre esqueleto viviente.
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